Escuelas Bosque:
Aprendizaje Libre en la naturaleza
Escuelas Bosque: cuando la naturaleza se convierte en aula
En las Escuelas Bosque o también conocidas como Bosquescuelas o Escuelas el Bosque, los aprendizajes se dan en el entorno natural y al aire libre, fuera del aula. Se fomenta la observación, la experimentación y la recogida de datos.
Juegos en la naturaleza, experimentación y recapitulación: así se aprende en la Escuela Bosque
Los espacios interiores, muy cuidados y bien estructurados para el aprendizaje vivo, no tienen nada que ver con las aulas clásicas de las escuelas. En los espacios interiores se hace la recapitulación y la síntesis de lo aprendido, siempre desde la mirada de la educación viva.
A diferencia de la escuela, el aprendizaje es la vida misma. Los niños y las niñas fluyen con lo que sucede, aprendiendo lo que necesitan en cada momento, para superarse y convivir plenamente con los demás, el entorno y los desafíos con los que se encuentran.
Explorar, descubrir, aventurarse e ir más allá.
Los maestros acompañantes ofrecen la guía y el apoyo para preservar un entorno seguro y acompañar las vivencias. En esta dinámica, lo cotidiano es aprender con todo el cuerpo, con emociones y vivencias de manera integrada.
Los niños guían su propio aprendizaje a través de dinámicas participativas e individuales, donde los alumnos aprenden mediante la experimentación y el juego en la naturaleza, que es el estado natural (y saludable) de los niños y las niñas.
Los beneficios del aprendizaje vivencial en la naturaleza: desarrollo integral y atención plena
Hacer una clase de biología observando los árboles, plantas, aves, insectos del patio de la escuela, o ensuciarte las manos con la huerta escolar, es una aventura súper bienvenida y llena de aprendizajes profundos.
La experiencia vivida se ancla en niveles muy profundos.
Al aire libre, la atmósfera cambia: la atención fluye mejor, los aprendizajes se asimilan con dinamismo y hay más libertad.
Cada vivencia se siente oxigenada y profunda, rompiendo con el sedentarismo del pizarrón.
Las Bosquescuelas se basan en el aprendizaje libre vivencial, en la naturaleza y el vínculo. Además tienen un componente adicional, la toma de riesgos controlada, ingrediente muy interesante, que te cuento un poco más adelante.
Esta metodología es una educación alternativa formal.
Confianza, autoestima y respeto: los frutos del aprendizaje en la naturaleza
La naturaleza juega el papel de aula y de recurso didáctico, en el que les permite aprender geometría, matemáticas, física, lenguaje en movimiento, dentro del entorno natural vivo.
Desarrollan simultáneamente la psicomotricidad y el juego libre e improvisado. Además, fomentan el descubrimiento y la exploración del entorno, dando rienda suelta a las capacidades de cada niño y niña. Así aprenden habilidades personales, sociales y técnicas y, sin darse cuenta, amplían la zona de confort establecida en el aula.
Gracias a la metodología de las Escuelas el Bosque, sus actividades libres y dirigidas, y las actitudes que las acompañan, los niños y las niñas desarrollan una mayor confianza personal, fortalecen su autoestima, aprenden a respetar el entorno y a convivir en él.
Principios de la filosofía de las Escuelas Bosque
La metodología explicada de manera resumida por la Forest School Association (FSA) de Reino Unido contempla estos seis principios:
- La escuela bosque se basa en sesiones regulares, con planificación, observación y adaptación. Y también con tiempo libre para el juego y la interacción espontáneas con el entorno natural (juego no estructurado).
- El aprendizaje se lleva a cabo en un entorno natural al aire libre que fomenta de por vida la relación respetuosa con la naturaleza
- Las escuelas bosque promueven el desarrollo integral de cada ser, fomentando la resiliencia, seguridad, independencia y creatividad.
- Los maestros/as de las escuelas son guías y facilitadores del proceso de aprendizaje
La filosofía de las Escuelas Bosque considera que asumir riesgos adecuados a cada ser y respetuosos para el medio es esencial. En estos aprendizajes se fomenta la atención y la observación plenas, la responsabilidad y el respeto, generando una verdadera intensidad en cada aprendizaje. Estos riesgos se dan a través de
- Juegos bruscos
- Trepar y destrepar a diferentes alturas
- Experimentar la velocidad
- Juegos con elementos peligrosos que requieren precaucaución
- Uso de herramientas reales a temprana edad
- Perderse sin peligro para aprender a orientarse
Esta metodología se imparte por profesores, docentes y profesionales certificados (más adelante te comparto links de las formaciones oficiales en Europa y en América Latina).
Los procesos de aprendizaje están centrados en los estudiantes a través de diferentes actividades al aire libre. Fomentando la propia motivación, asombro y exploración. Y los maestros y maestras co-aprenden junto a los niños y niñas.
La naturaleza y las relaciones: el eje transversal del aprendizaje en las Escuelas Bosque
Al interactuar con la naturaleza, los animales, las plantas, el clima, los elementos y también los compañeros en el entorno vivo y natural estamos interactuando con la vida misma.
Son los ejes transversales que guían todos los aprendizajes y temas curriculares, de manera fluida y con respeto.
A través de ellos:
- Se perciben las diferentes velocidades de los procesos, como el crecimiento de una planta, o la propagación del fuego
- Se comprende cómo la naturaleza nos contiene dentro de los límites saludables para la supervivencia
- Se desarrolla una observación profunda para interactuar con respeto
- Se amplía la consciencia sobre cómo nuestras acciones afectan procesos, compañeros y otros seres vivos.
- Se refuerza la importancia del trabajo en equipo, el respeto mutuo y la resolución de problemas.
Cuando hay vivencia y experiencia, los aprendizajes son integrados desde el cuerpo, la emoción, y la intuición.
Con el tiempo, estas experiencias se transforman en conceptos más lógicos y abstractos: así se aprende geometría, matemáticas, comunicación, lectoescritura y otras herramientas que amplían la comprensión del mundo.
Aprendizajes integrados: de lo concreto a lo abstracto a través del entorno natural
Por ejemplo, en el bosque se hace evidente la importancia de cada árbol, y el entorno que se crea.
Se descubren las complejidades del ecosistema: la riqueza de la diversidad, las ventajas y desventajas de la cooperación y la competencia entre plantas, hongos y animales.
En paralelo, comprendemos que algo similar ocurre en las relaciones humanas y en la sociedad.
Formación específica para ser maestro en una Escuela Bosque
Hay un gran cambio de perspectiva que define la filosofía de las Escuelas-Bosque, respecto al proceso de aprendizaje y las relaciones. La actitud de los docentes tiene que estar alineada con esta mirada.
La formación es muy diferente a la formación clásica pedagógica, que está pensada para las escuelas tradicionales. Está basada en la filosofía del aprendizaje vivo y democrático.
Conlleva una presencia y una observación profunda, tener herramientas para mantener un entorno seguro, además de confiar en que los aprendizajes se dan con la experiencia, las vivencias y los juegos en la naturaleza.
Por poner un ejemplo, en muchas ocasiones, los maestros no ofrecen una respuesta sino que realizan preguntas que favorecen el pensamiento reflexivo y que dan pie a la investigación y aprendizajes vivenciales por parte de los alumnos.
De esta manera surgen procesos muy novedosos, ya que la creatividad, la imaginación y el juego de los más chicos es inconmensurable. Y con ello, cada ser se convierte en aprendiz y maestro simultáneamente.
Al final del artículo tienes links a formaciones específicas para ser docente en una Escuela del Bosque.
Beneficios del aprendizaje en la naturaleza, valores que perduran para una vida plena
Podemos ver aportes muy valiosos, que día a día se adquieren en las prácticas de aprendizaje de una Escuela el bosque y que contribuyen a vivir una vida plena:
- Desarrollar confianza a través del aprendizaje experiencial, práctico y psicomotriz.
- Realizar actividades al aire libre que construyen independencia y autoestima en niños y adultos jóvenes.
- Aprender y jugar con asombro, descubrimiento, curiosidad y entusiasmo.
- Fortalecer el interés y la motivación personal para investigar y aprender.
- Toma de riesgos controlados, salir de la zona de confort y aprender con atención plena y concentración.
- Comprender que el entorno, diverso y siempre cambiante, es un maestro silencioso.
- Cada ser es aprendiz y maestro simultáneamente.
- Favorecer la capacidad de autonomía, la toma de decisiones, la responsabilidad de sus elecciones y los aprendizajes significativos necesarios para cada una de sus vidas a través del juego en la naturaleza.
Una combinación de libertad, límites y responsabilidad, con un acompañamiento respetuoso y amoroso. Muy beneficioso para los niños y niñas que aprenden con esta metodología.
Escuelas Bosque: Origen y expansión a diversos entornos naturales
Este movimiento comenzó en la década del 50 en Dinamarca y fue impulsado por Ella Flatau, una madre que, sin saberlo, creó una nueva forma de vivir el aprendizaje.
La denominación de “Escuelas Bosque” tiene más que ver con sus orígenes que con el propio entorno. También las llaman Bosquescuela, Escuelas en la Naturaleza, Escuelas el Bosque y más….
Lo más bonito es que esta metodología se ha ido adaptando a diferentes lugares, entornos y dinámicas, como el mar, la montaña, el río y otros entornos naturales.
El principio extendido actualmente es aprender de la experimentación con la naturaleza, ya sea un bosque, el campo, la playa, las marismas, un pantanal, el desierto, la selva… El entorno es la base de la metodología utilizada en las escuelas del bosque.
¿Qué escuelas Bosque hay y dónde están ubicadas?
Hay Escuelas del Bosque en todo el mundo. Hay muchas más de las que puedo listar aquí. Comparto este pequeño punteo, dividido por países, para que puedas descubrir diferentes experiencias.
Escuelas Bosque Argentina
- Ruca del Bosque, Necochea
- Cielo abierto, Casa Escuela y Escuela Bosque en Córdoba
- Granjuela en Finca La Huella en Vaqueros, Salta, con Olga Lubel
Escuelas Bosque en Uruguay
- Escuela Viva del Bosque Urugauy, La Paloma
- Proyecto Educativo Buscabichos en Uruguay
Red de Escuelas Bosque en Perú
Escuelas Bosque en España
En el territorio español tienes este directorio de Escuelas Bosque si quieres encontrar la que esta más cerquita de dónde vives. Aquí puedes entrar en el mapa y visualizar
Además de estas que no figuran en el mapa y son muy interesantes:
- En Barcelona, Bosquescola de Collserola
- En Girona, ’Escola del Bosc de la Selva
- En Tarragona, El bosc de la Comella
- En Lleida, Cau de Bosc
- En Valencia, Ojo de agua
¿Quieres ser acompañante en una Escuela Bosque? ¿Cómo empezar?
¿Qué es una Escuela Bosque? Descubre en este reel de Guada Antao Cortez las respuestas de diferentes maestros de Escuelas del Bosque de todo del mundo.
Proyectos que ofrecen formación para ser maestro en “Escuelas Bosque”
- Para la zona latina, puedes formarte con Guada Anto Cortez (fundadora organización de Escuelas del Bosque de Sudamérica).
- En Chile la Fundación CIFREP ofrece formación certificada a través de su curso «Educación en la Naturaleza: principios y práctica»
- Para España, puedes encontrar muchísima información aquí. a través del proyecto INNATURA
Reconectar con lo esencial: aprender y vivir en sintonía con la vida
Las Escuelas Bosque nos recuerdan algo esencial que a menudo olvidamos en la vorágine de la vida moderna: que el aprendizaje verdadero nace de la experiencia, del asombro y del vínculo profundo con la naturaleza.
Más allá de ser una metodología, son una invitación a reconectar con nuestra esencia libre, a comprender que somos parte de un entorno vivo que nos sostiene y nos enseña a cada instante. En ellas, cada niño y niña recupera el derecho a explorar sin prisas, a equivocarse sin miedo y a descubrir su propio ritmo, cultivando la confianza en sí mismos y en la vida.
Tal vez, al abrirnos a este enfoque, no solo estemos formando mentes curiosas, sino también seres humanos plenos, conscientes y capaces de habitar el mundo con respeto y libertad.
Y quizá, al observarlos, también nosotros, los adultos, recordemos que aún es posible volver a esa libertad. Solo basta detenernos un momento: respirar, caminar descalzos sobre la tierra y permitir que la naturaleza nos enseñe, una vez más, a vivir con sencillez y plenitud.
Aprender y jugar en la naturaleza es lo más natural
Seguramente durante tu niñez fuiste a la naturaleza con amigos, familia o la escuela. Allí podías disfrutar, explorar y descubrir.
Quizás participaste en alguna clase o actividad al aire libre, usando el entorno como espacio de aprendizaje. Y, por supuesto, también para jugar libremente: subir a los árboles, sentir nuevas texturas, oler aromas desconocidos, escuchar sonidos inesperados y explorar a tu ritmo, con curiosidad y diversión.
Mis mejores recuerdos de pequeña son yendo en bicicleta, subida en los árboles y entre matojos, jugando libremente con mis primos. Pasábamos todas las vacaciones en medio de la naturaleza, y ese era el mayor soplo de libertad que experimenté en mi niñez. Sin embargo, esa conexión no formaba parte de la dinámica diaria de la escuela tradicional a la que asistía el resto del año.
En cambio, en las Escuelas del Bosque se sumergen en la naturaleza para vivir el aprendizaje formal, día a día.
Excursiones, huertas y estrellas: recuerdos que rompían la rutina en mi escuela tradicional
Recuerdo en mi escuela, un equipo de profesores que nos llevó una noche a observar las estrellas y nos adentramos en el maravilloso mundo de la astronomía.
¡Muy valientes los profes!
Y un recuerdo inolvidable que les agradezco inmensamente.
Al año siguiente, organizaron una excursión en bicicleta por los campos más cercanos a nuestra escuela, aprendiendo vivencialmente sobre la vida rural.
También hacíamos campamentos de convivencias, generalmente en “casas de colonias” que estaban en medio de la naturaleza.
Y algo más próximo, pero no más sencillo, creamos una huerta en el patio de la escuela, y un año hasta nos dejaron tener y cuidar gallinas…
Pero todo eso eran actividades al aire libre muy puntuales. La dinámica diaria era pupitre, pizarrón y libreta.
Actualmente vivimos en el campo a orillas del mar, en un pueblo muy pequeño. La naturaleza es nuestro paisaje.
En casa, todos en la familia, seguimos el camino que guía nuestra curiosidad e interés en los aprendizajes. Algunos aprendizajes se presentan para resolver necesidades, otros para cumplir sueños. Lo que sí es común es la libertad de aprender con respeto y responsabilidad.
Y nos acompañándonos, de la mejor manera que sabemos, para que se hagan realidad.
Martina Riba
Aprendizaje Libre como filosofía de vida
Alquimia interior para vivir con sentido y propósito